Arquitectura SCADA
Propuesta de valor
Configuramos PLC en anillo con failover automático, lo que elimina puntos únicos de fallo y mantiene la supervisión incluso ante la pérdida de un nodo.
Tiempo de conmutación inferior a 50 ms.Diseñamos interfaces que priorizan eventos críticos (sobretensión, sobrecarga) mediante colores semáforo y navegación por niveles, reduciendo el tiempo de respuesta del operador.
Hasta un 35% menos de errores en maniobras.Integramos descargadores de sobretensión y lógica de disparo temprano que aísla la sección afectada antes de que la onda transitoria dañe transformadores o celdas de media tensión.
Protección validada en subestaciones de 33 kV.Unificamos la supervisión de múltiples subestaciones en una sola consola HMI, con sincronización de estados, mediciones y registros históricos accesibles desde cualquier puesto.
Visibilidad completa sin depender de recorridas físicas.El sistema SCADA registra cada evento de disparo y permite al personal técnico analizar la secuencia de causas desde la oficina central, acelerando la reposición del servicio.
Reducción del tiempo de inactividad en un 40%.Suscríbete y recibe un análisis mensual de eventos transitorios en subestaciones MT. Sin spam, solo datos operativos.
Cada mes enviamos un resumen de las sobretensiones atmosféricas registradas y las acciones de corte ejecutadas. Incluye gráficos de tendencias y recomendaciones de ajuste.
Ver ejemploAccede a una guía práctica con los parámetros clave para diseñar pantallas de supervisión de subestaciones. Incluye plantillas de alarmas y semáforos.
Descargar guíaParticipa en sesiones técnicas donde explicamos arquitecturas de control distribuido con tolerancia a fallos. Próxima fecha: último jueves del mes.
InscribirmeRespuestas claras sobre redundancia, HMI y protección contra sobretensiones en media tensión.
SCADA (Supervisory Control and Data Acquisition) es un sistema que permite supervisar y controlar de forma remota los equipos de una subestación. En media tensión, se utiliza para monitorear interruptores, transformadores y líneas, además de ejecutar órdenes de apertura o cierre. La arquitectura típica incluye RTUs (Remote Terminal Units) o PLCs que se comunican con un centro de control mediante protocolos como IEC 61850 o DNP3.
La redundancia se logra duplicando los controladores (PLCs en configuración primario/respaldo), usando redes de comunicación en anillo con protocolos de recuperación rápida (RSTP) y alimentación eléctrica con fuentes conmutadas redundantes. En subestaciones de 33 kV, esta configuración reduce el tiempo de inactividad hasta un 40% y asegura que una falla en un nodo no interrumpa la operación del resto.
Una HMI efectiva debe mostrar la información jerárquicamente: vista general de la subestación, luego diagramas unifilares por bahía y finalmente detalles de cada equipo. Usa colores semáforo (verde para normal, amarillo para alerta, rojo para alarma) y agrupa las mediciones de sobretensión transitoria en un panel dedicado. La navegación debe permitir al operador llegar a cualquier punto en menos de tres clics.
Son picos de tensión de microsegundos causados por rayos o maniobras en la red. Para anularlas se instalan descargadores de sobretensión (varistores de óxido de zinc) en las barras de media tensión y se coordina el aislamiento de todos los equipos. Además, un sistema de puesta a tierra con resistencia menor a 1 ohmio disipa la energía hacia tierra antes de que dañe transformadores o celdas.
Los sistemas pasivos usan varistores que conducen cuando la tensión supera un umbral, derivando la sobretensión a tierra sin necesidad de control externo. Los activos incorporan un controlador que monitorea la forma de onda y dispara un interruptor de potencia en el momento óptimo para interrumpir la corriente de falla. Los activos ofrecen mayor precisión pero requieren integración con el SCADA y fuentes de alimentación auxiliares.
Se recomienda verificar anualmente la calibración de los transductores de tensión y corriente, probar la comunicación redundante (failover) cada seis meses, actualizar el firmware de los PLCs y RTUs, y revisar las bases de datos de alarmas y eventos. También es crítico mantener un registro de las sobretensiones registradas para ajustar los umbrales de disparo de los descargadores.